• Espacio de difusión y debate sobre el video y el cine nacional, y sobre temáticas relacionadas. Tribuna abierta a la diversidad y plataforma de discusión estética y política.

    Otraparte, Envigado, martes 16 de agosto de 2011, 7: 30 pm.


     
    LA ÚLTIMA FUNCIÓN DE DIARIO DE VIAJE
    Andrés Montoya, antes de partir,
    en Diario de viaje (Madera Salvaje, 1996)
    "No tenemos idea de hacer cine, ni de producir video"...

    Joche y Cruz, en actitud típica...
    "Lo único que tenemos es una cámara"...

     Por Santiago Andrés Gómez
     EL POR QUÉ – UNO QUE PRENDE EMPUJADO
    El camino hacia atrás que ha supuesto este blog tuvo su origen en el afán de difundir los frutos de lo que he soñado como un nuevo camino en mi vida, mucho más satisfactorio ahora que al fin lo emprendo: el de la literatura. La novela Madera Salvaje supuso, nada más como título –y como exposición de eventos que no podía dejar de reconocer como propios, y de un batallar interno que quise hacer entendible sobre todo para mí mismo–, un retorno a pasados infinitos, a laberintos que creía haber dejado atrás y apenas son preludio de largos andares por parajes de ruina y maraña.
    Diario de viaje (Madera Salvaje, 1996)
    Diarios cruzados (lo que escribió uno, aparece como de otro)...


    Por eso al verme en la necesidad profesional, según aspiro, de hacer un mayor esfuerzo por ofrecer la novela a públicos que aún la desconocen y quizá puedan hallar en ella algún asombro y alguna compañía ante hechos que no son del todo individuales, sino sustancialmente humanos, tuve que pensar en la gente que estuvo conmigo durante los tiempos evocados y que, por las implicaciones impredecibles del libro, debían casi aprobar el manejo del nombre aquél como bandera del blog que ahora cumple más de cuatro meses, con más de cuarenta entradas sobre los temas que en ese lejano entonces sabíamos que nos iban a acosar y a honrar toda la vida.
    Orlando: "Hay gente con mucha plata, mucho estudio, y sin embargo son muy ignorantes"...

    La cámara de Cruz, fiel a su idea de grabar todo en el viaje, menos el festival de cine de Cartagena
    Diario de viaje (Madera Salvaje, 1996)

    Vimos, o vi, que lo más hondo de mi ser estaba en el pasado del que en cierto momento quise y debí huir, y así me enfrenté con la disyuntiva de hacer, sin recursos y sin ningún conocimiento, lo que algunas personas me habían pedido desde bien antes: una restauración del documental cuya vivencia narro en la novela y que determinó tantos cambios de rumbo en ella como en mi vida misma. No fue sino hablar de ello para que se dispararan los eventos. En poco tiempo ya estaban definidas fechas de lanzamiento de la versión restaurada, y los consejos de Luis Ospina, quien es ducho en el asunto, me hicieron sentir relajado al respecto.
     
    Un transeúnte: "La televisión aquí debe de mejorar"...
    "Los cachacos tienen monopolizada esa cosa"...
    "Los mismos animadores, los mismos periodistas"...
    (Luego pasa un carro y no nos deja oír)...

    LA SITUACIÓN REAL
    Pero el viejo material original (los diez casetes de Hi-8 con la grabación del viaje, más otro enviado por Joche a petición mía desde Cuba –hablando sobre todo de Cristian–, un S-VHS del Festival del 96 que sirvió mucho luego, un VHS con 6 horas de televisión Colombiana en SP, y un S-VHS compacto con material adicional –como la grabación del libro de Víctor Nieto) estaba todo perdido. Sólo contábamos con dos copias en Betacam del máster (un remoto y ya inalcanzable Umatic ó ¾, quizás en poder de oscuras manos), y desde luego busqué por donde más fácil me quedaba: en el Canal Universitario de Antioquia (Canal U), pues la otra copia estaba y sigue estando en las oficinas de Patrimonio Fílmico Colombiano, en Bogotá.


    El collage de televisión: Violencia y placer


    Luis Ospina me había dicho que su método de restauración de películas era “el caserito”, muy propio de sus “Ediciones Pirata de Calidad”: arreglar el video en Final Cut, y el audio con Pro Tools. Ahí empezó el calvario. Ya había separada fecha de estreno de la nueva versión en el Matacandelas (miércoles 18 de mayo), pero quedaba un mes, tiempo suficiente, según mis cálculos. La realidad, una realidad muy elemental, me demostró que no se puede aplicar de manera genérica ningún procedimiento técnico en los formatos digitales de hoy. El problema es que aquí se combinaban formatos viejos con los más modernos, y las transferencias que siempre quedaban bien en manos de cualquier profesional, ahora se desfasaban de mil maneras…
    El collage de televisión: Sentimientos encontrados

    Yo sólo podía comprobarlo varios días luego de haberse iniciado alguno de los procesos, dado que no manejo los equipos de hace quince años, cuando edité Diario de viaje (1996), ni muchos de los que necesitaba de ahora. Diario… hubo de mostrarse en el Matacandelas sin haber podido retocar aún el audio, y eso reveló que la restauración del sonido no era sólo una posibilidad de mejorar, sino una real necesidad. Sin embargo, cuando se buscó hacer un trabajo a fondo, vimos que era como tratar de ampliar una foto de carnet en una valla publicitaria. El audio de Diario de viaje, que era una de sus cartas de presentación hace quince años, tiene hoy dos opciones: una para ver en recintos amplios o públicos, y otra para ver en privado, en casa… La versión restaurada es esta última.





    Versiones comparadas - ahora se ve mejor...




    LOS CONSEJOS DE LOS AMIGOS

    Cuando llegamos a la Cinemateca Distrital de Bogotá, invitados por Sergio Becerra y Juan Guillermo Ramírez, el viernes 17 de junio de 2011, yo había visto apenas un día antes la versión con el sonido restaurado, y en la presentación juré que estaba muy bien, pero la pasamos justamente en un recinto público, y resultó como si un vendedor de paletas se hubiera hecho en la puerta a tintinear todo el rato. Los “marcianitos”, un efecto que se destaca al ampliar los efectos aplicados para bajar la saturación del audio, cantaban como un coro angelical alrededor de cada palabra, de cada ruido, de cada música. Sin embargo, algunos realizadores allí presentes, como Juan Soto o Jorge Navas, me dijeron que vieron la película sin problemas (no sé que habrá pensado Ciro Guerra, ni me atrevo a preguntarle, pues además la imagen, por otros azares diabólicos, fue de una de las versiones “desfasadas”)…

    Un serenatero: "Hoy se ha perdido la tradición... del amor"...

    Para mí, y sobre todo para la realizadora Adriana Rojas, mi esposa, la función de la Cinemateca Distrital fue casi un fiasco, y un irrespeto a las personas que confiaron en nosotros tanto para programarla como para verla. Desde aquí pedimos disculpas, y agradecemos los comentarios alentadores que recibimos. El trabajo ha seguido, y el problema de las interfases está resuelto. Por otro lado, la solución para oír mejor el documental es decidirse por alguna de las dos opciones de audio según el lugar donde uno vaya  a verlo. A este respecto, debemos decir que los consejos que nos dio aquella noche Rito Alberto Torres, de Patrimonio Fílmico, no caerán en saco roto (cosa que nos sugirió también mi hermana: que los atendiéramos bien).

    Joche detenido: "Yo soy... Fidel Castaño"...

    O sea que sí, Rito, pasaremos la página, cerraremos el capítulo de Diario de viaje, para llegar a otras cosas, pero no lo cerraremos de cualquier manera. El próximo trabajo será lo que tú mismo, y el profesor Campo en otra parte, insinuaron: la tercera parte de los diarios, ahora en 2011, y no grabada propiamente en HD… Las tres partes serán reunidas en un DVD al que dedicaremos nuestra atención, con el documental que hizo Carlos Henao en 1995 sobre nuestra corporación como uno de los varios extras. Existirá la opción de escoger audio, y tal vez haya un comentario hecho con Joche y quizá con Cruz…  Lo esencial es reiterar cuán necesario es no olvidar lo que se quiso, y rescatar lo que se hizo, para retomar los caminos, para dar sentido a todos los (innegables y crueles y aun nobles) extravíos.

      Cruz: "Venimos del polvo, y en polvo nos convertiremos"...

    INVITACIÓN FINAL

    Pedro Zuluaga dijo en la función de la Cinemateca que Diario… no impacta tanto ahora, y no me da ningún temor decirlo justo como invitación a la última función pública del documental. La sensación que provoca Diario de viaje es ahora más política que estética. Ahora la historia, la trama del video, es más importante que el montaje de impacto y que esa luz de arrecife coralino que tanto nos hipnotizaba antes y hoy se ha perdido un poco, y que ya se ve añeja, como de un planeta del que ni supiéramos que se fue del todo y para siempre…
    Joche pensando en Cuba: "Y para mí, fueron los días que me demostraron que el cine"...
    "El cine no es esa farsa que se vive allá"
    "El cine para mí fue lo que pude vivir con ustedes"...


    "La vida, el néctar, la puta, el policía, el ladrón, la calle, la barrendera, la basura, el vicio, la noche, la luna, el sol, el calor bochornoso de la mañana"...

    Fueron los noventa un momento en el que se pensó que el video nos daría una mayor libertad en todo sentido, y una posibilidad de tomar el cine por asalto con la realidad al mando. Como sucede siempre, el uso se tragó lo alternativo, y al masificarlo tal vez no lo trivializó, pero sí lo volvió pan común. En cierto sentido, es mejor. Qué bueno que Diario de viaje ya sea sólo una cosa más…
     

    Diario de viaje (Madera Salvaje, 1996)
    "Pase el agua, Julieta"...

    Podremos verlo en su última función pública el martes 16 de agosto de este año, a las siete y treinta de la noche, saliendo al ancianato del cinéfilo (el DVD) por la más bella de las puertas traseras, justamente por “Otraparte”, en Envigado, la casa museo, el nido de Fernando González, ese sublime pensador antioqueño, ése que señaló con agudeza terrible cuánto nos avergonzamos muchos en Suramérica de ser nosotros mismos, de llegar a ser por los caminos propios, de ser lo que somos, y no otra cosa.


    A la venta tendremos Madera Salvaje, la novela, a precio de amig@s.