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    Carta abierta al Gobernador y sus amigos



    Rogamos a nuestros amigos periodistas la difusión de esta carta

    En junio lo comentamos en este blog:
    Los concesionarios del Túnel de Oriente son los mismos a quienes el Gobernador de Antioquia
    descalificaba hace poco tiempo por su pésima y sospechosa ejecución
    de la ampliación de la vía Las Palmas

    RE: ANTIOQUIA ES SAGRADA

    Medellín, octubre 20 de 2011

    Señores
    Luis Alfredo Ramos
    Álvaro Villegas Moreno
    Juan Gómez Martínez

    Respetados señores,

    Soy un ciudadano antioqueño que siempre ha querido respetar el espíritu de su cultura.

    Amo profundamente el verde de nuestras montañas, lo amo tanto como amo al autor de la letra del Himno Antioqueño que con tanto entusiasmo cantamos nosotros, los paisas. No dejo de recordar, sin embargo, que Epifanio Mejía escribió también muchas otras poesías en que valora ciertos elementos de la vida contrarios, casi opuestos al progreso.

    El tesón, como la libertad, señores, tiene límites. La pujanza, y ustedes bien lo saben como servidores públicos que han sido, debe enfocarse, pues no es igual uno hacer un edificio de cualquier manera que hacerlo bien. Debe haber inteligencia, y por encima de todo saben ustedes también que la sabiduría consiste en adecuar la actitud al propósito y el propósito a las conveniencias.

    Díganme entonces, ¿por qué habemos de alegrarnos los antioqueños por el Túnel de Oriente?

    Pónganse la mano en el corazón.

    Piensen en esta tierra, piensen, sin ponerlo en ninguna balanza, en lo que sería el futuro de esa región idílica que es Santa Elena, si se construye esa obra.

    Saben bien que una licencia ambiental no es nada en frente de estudios que la desacrediten. En una palabra, les exijo en nombre de la verdad y del pueblo de Antioquia, que dejen de hacer creer a la opinión pública que son un capricho las recomendaciones que han hecho y aun las decisiones que han querido tomar otras entidades en contra de la construcción del Túnel.

    Confiesen: ¿Por qué un afán tan enorme en construir esta obra? Es evidente que existe la convicción de que si no se empieza ya, otro gobernante retrocederá ante ella, y desde luego, no por nada.

    Señores, y le hablo a mis vecinos, a mis hermanos de tierra: el antioqueño se ha reconocido como un ser que transforma su entorno, pero hoy la realidad es muy otra que en siglos pasados.

    No podemos jugar ahora con el agua ni con los recursos del suelo como antes, y no sólo por cuestiones ambientales, sino de economía a corto y largo plazo.

    Mejor dicho, tal vez sí podamos, pero no es ni siquiera en la conciencia de nuestros líderes y de quienes los apoyan donde reposará el pecado, o quizá inconciente crimen, que estamos cometiendo contra nosotros mismos al atravesar y disecar un subsuelo que hoy todavía nutre con sus aguas el territorio de una comunidad ancestral, una cultura de floricultores como la que, además, nos preciamos de celebrar cada agosto en nuestra Feria de las Flores.

    Ustedes, señores Ramos, Villegas y Gómez, dirigen esta ciudad, este departamento, mucho más allá de sus cargos. El doctor Ramos no actuaría como lo hace, pasando por encima de consideraciones de la más alta calificación, si no tuviera por detrás el apoyo de personas como el doctor Villegas, que, por lo demás, aprovecha la solicitud paga de Teleantioquia para llamarnos “aguafiestas” a quienes nos oponemos al Túnel, pero que sin duda no dejará ver ante nadie las consecuencias reales de esa, su “fiesta”.

    Agravado por la delicadeza de sus responsabilidades, lo que ha habido es un fenomenal abuso de autoridad, y mucho más incuestionable que sus propias decisiones.

    En cambio, mis hermanos del Grupo Arco Iris, del Colectivo Ambiental de Antioquia, y todos quienes hemos querido manifestar nuestra inconformidad o la sentimos más adentro que a mera flor de piel, tenemos la pacífica certidumbre de que la justicia actuará a tiempo, y de que si no lo hace la ley caerá algún día sobre ustedes, y de que aun si no sucede así, otra mano, más poderosa que cualquiera, una mano sagrada, la mano del Tiempo Trascendente, más allá de nuestra inminente muerte, será la que les haga ver lo que están haciendo, cuando ya no haya tiempo de llorar, y eso, ténganlo por seguro, sería para ustedes un castigo peor que cualquier otro sobre esta tierra.

    Atentamente,

    Santiago Andrés Gómez (a. Viejo Roble)
    cc. 71.742.283