• Espacio de difusión y debate sobre el video y el cine nacional, y sobre temáticas relacionadas. Tribuna abierta a la diversidad y plataforma de discusión estética y política.

    Editorial del mes de la balanza



    No era casualidad...
    El cuarto LP de Metallica coincidía con los primeros chispazos
    del incendio de la "no-ficción", con la caída del Muro de Berlín,
    con el ascenso de la "cultura light" y el auge inicial
    de un término polémico: la posmodernidad

    Bella figura es la balanza. Símbolo, junto con otros, de la justicia (una espada, la venda que ciega a la Jueza)… Como ellos, se presta a temibles contradicciones cuando suponemos que su significado es uno solo. Y es que, ¿no sería quizá preferible una justicia con gafas? ¿Sí es la espada un símbolo válido universalmente para representar un ideal como el de la justicia? Desde luego, justicia es una palabra, si es que no un concepto, que también se presta ella misma a innumerables equívocos. Publicaremos este fin de semana un texto de Santiago Andrés Gómez sobre el cine y el derecho, como parte final de una serie de “refritos” o “reencauchados” (en este caso, el artículo original es para una compilación del profesor Andrés Molina Ochoa, que no ha visto aún la luz).

    Numerosas coyunturas han dificultado el compromiso adquirido de dedicar en nuestra pantallita, cuando menos, un mes entero y continuo al documental. Pronto estarán en Medellín Antonio Weinrichter, Marta Andreu, Sergio Wolf, personalidades eminentes en la reflexión, difusión y realización del cine documental en Iberoamérica, para dar sus clases respectivas en el Diplomado Internacional en Documental de Creación, que organizan la Corporación Cinefilia y la Universidad del Valle, en asocio con el Museo de Arte Moderno de Medellín.

    Desde luego que continuaremos con la publicación de escritos que inevitablemente se quedan cortos ante (pero se adentran con la mayor seriedad posible en) un fenómeno inclasificable, el del cine documental contemporáneo, que es a la vez el de mayor interés, el que ya desde hace buen rato señala los verdaderos quiebres del cine en el mundo entero.

    Ante esto, el texto de Gómez es pertinente, pues el “género” documental, al menos por tradición, ha tejido su lógica al modo de los abogados, y con frecuencia según sus mismas premisas epistemológicas, tal como lo señalaba el profesor Óscar Campo en reciente paso por Medellín, y como lo recuerda también Bill Nichols en La representación de la realidad (un texto clave, muy revisado o incluso “revaluado”, pero que no se puede perder de vista, al menos, como pivote para encarar el caos en que se ha vuelto el hoy llamado “cine de no-ficción”).

    Bienvenidos de nuevo y siempre, Madera Salvaje está en su mejor momento para que hagan y deshagan con ella.

    Salvador Gallo
    Editor