• Espacio de difusión y debate sobre el video y el cine nacional, y sobre temáticas relacionadas. Tribuna abierta a la diversidad y plataforma de discusión estética y política.

    Editorial Diciembre



    LA FALACIA DEL VASO A MEDIAS

    Por Salvador Gallo


    Ya vienen Diario de viaje 3 y 4 (Gómez, 2012)
    Foto: Ojo Mágico © - Adriana Rojas E.

    Se nos ha sugerido que tengamos en cuenta virtudes del sistema, aspectos positivos de Colombia y de lo que, en cualquier caso, los defensores de aquel no se definen aún en llamar pos-capitalismo o, simple y contradictoriamente, neo-clasicismo, quizás porque en el planeta la globalización, con todo lo que supone en cuanto a interconexión, se superpone incluso con estructuras propias de los tiempos medievales (como lo sabe cualquier entendido, aun así actúe en contra de lo que llama sus propios principios liberales, llamar capitalistas a los dueños de latifundios y monopolios, es un tremendo, aunque a veces indiferente exabrupto).



    Jaramillo también era Colombia, es Colombia,
    y no dejará de serlo tanto o más que usted y que yo
    ¡Que viva, aunque y por político!

    Ellos sostienen que Colombia prevé esquemas que la han blindado de algunos vicios y algunas lacras que en otros lugares han acabado con generaciones enteras, especialmente generaciones de propuestas, de ideas, de posibilidades que todo sistema democrático idealmente acogería. De eso no puede haber duda, y tampoco de las conveniencias que a muchos nos convierten, hoy por hoy, en algunos de los ciudadanos más privilegiados del planeta. La pregunta que surge (o bueno, una de tantas) es: ¿quiénes son esos muchos? Pero para ahorrar una miríada de relativismos, que podría ser infinita, cabe decir, o más bien, es preciso decir, que es punto menos que ridículo afirmar que el país es bueno o es malo, que el sistema es bueno o es malo, y que lo peor es decir que todo resulta “según el cristal con que se mire”.


    Como cualquier valor, la educación no es un valor absoluto...
    ¿Qué tipo de educación no es una cuestión más pertinente?

    Gentes hay, y hablo de sabios doctores, de seres que estudian seriamente nuestros problemas más acuciantes, que afirman que inobjetablemente el mundo es mucho mejor hoy que ayer. Pero Fabio Valencia Cossio, un líder político de tan altísimas credenciales que solo por eso será recordado, se rasga las vestiduras en la radio cuando pondera las espantosas cifras más optimistas sobre miseria y desnutrición en Medellín, una de las ciudades, en varios sentidos, más prósperas de América Latina, y advierte, palabras más, palabras menos, que el reto para la clase dirigente (la suya, desde hace décadas) es transformar esa prosperidad en equidad, lo mismo que el periódico El Colombiano sostiene, con indudable convicción pero muy dudosa eficacia, cada varios meses, desde hace ya un rancio siglo muy bien cumplidito. Para algunos, incluso por cuestión de supervivencia, "hay que" mirar el vaso como si estuviera medio lleno, otros, sin contradecirlos, lo miramos como si estuviera medio vacío, y otros lo definen como medio lleno pero predican que debería estar lleno del todo (o sea, como si supieran que en verdad está medio vacío)...


    Garzón y Collazos
    Colombia sencillamente es incomparable
    (prefiero la música y la bohemia)

    A todas estas, repitámoslo, la falacia se debe a las generalizaciones (los verdaderos sabios y el ecologismo   piensan que definir el problema así, como el asunto de "un vaso a medias", es el  verdadero problema). Pero [repitámoslo] peor es suponer que todo ello es cierto, “según el cristal con que se mire”...






    ***

    Entonces el profesor titular de la Universidad del Valle, el cineasta Óscar Campo Hurtado, comentando las celebraciones oficiales por la muerte de alias Raúl Reyes, divulgadas y exaltadas por casi todos los medios masivos de comunicación, dice en Cuerpos frágiles (Campo, 2010): “Como a casi todas las personas normales del mundo, a mí me horroriza cualquier asesinato”. Y la muy crítica documentalista Marta Rodríguez, opuesta a Campo en su lenguaje y en su perspectiva, pero coincidente en todo cuanto a nosotros en Madera Salvaje nos importa en la vida, escribe al entonces líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el difunto alias Alfonso Cano, en su colosal largometraje, Testigos de un etnocidio (Rodríguez, 2010), una carta en que lo confronta por atacar al pueblo que dijo en un tiempo defender, y al final dice que nuestra indiferencia, la de casi todos los otros colombianos, ante los persistentes asesinatos de líderes indígenas en nuestro país, a largo plazo nos afectará a todos, mucho más de lo que creemos.


    Este es también, o más que nada,
     el inevitable resultado del mundo que hoy consideramos ejemplar,
    y creemos que no hay otra opción

    En Impunity (Morris & Lozano, 2010), Hollman Morris le pregunta a la mujer que cuenta la pavorosa narración inicial (la muerte de un niño, su hermanito, descabezado a manos de paramilitares), si pide justicia, y ella responde que al fin y al cabo nada le devolverá al niño por cuya muerte ha confesado ya no poder volver nunca a vivir tranquila ni en paz, por no comprender el sentido de tan enorme, inconcebible e irreparable crueldad. Y la mujer que fue amenazada por Carlos Castaño y sus prestantes e impunes patrocinadores, y que vio caer a tantos estudiosos amigos, esa académica sensible y serena que es María Teresa Uribe de Hincapié, simplemente describe con estas palabras el origen de su interés y posterior obsesión con el tema de la violencia en Colombia, en el documental Los demonios sueltos (2010), de su hija, Marta Hincapié:

    “Hombres, mujeres y niños, aterrorizados, adoloridos y sufrientes, nos contaban sus historias macabras, que a veces parecían sacadas de una novela de terror. Yo los escuchaba sin hablar, y me preguntaba por qué pasaba esto sin que a nadie pareciera importarle, por qué razón la vida de algunos parecía seguir su curso mientras otros se precipitaban en el abismo”…

    ***

    La pregunta (o bueno, una de tantas, pero la que escogemos) es si nosotros, los críticos, somos los derrotistas, o si en verdad lo son, o más bien son algo más, algo así como verdaderos perpetuadores o sostenedores del terror, quienes perseveran en creer que a los gobiernos de la democracia representativa “hay que” obedecerles sin chistar, que aquellos que cuestionamos y protestamos por cierto estado de las cosas somos unos enemigos, antisociales que en la democracia representativa habría que disuadir con picana, y que, solo porque tampoco somos perfectos, nunca sería real aunque parcialmente constructivo, por nuestra parte, señalar lo que hemos terminado por considerar problemas no coyunturales, sino profundos y estructurales del sistema imperante (sea cual sea su nombre).



    Sobrepoblación, problema capital del progresismo

    Por los mismo días de la muerte de Alfonso Cano, nacía el o la bebita número siete mil millones en el planeta, y el periódico El Colombiano lo celebraba diciendo: “Nace la sonrisa siete mil millones”. Por esos mismos días, el periódico El Colombiano apoyaba en varios editoriales a Aníbal Gaviria en su candidatura a la Alcaldía de Medellín, y luego defendía la innegable parcialización acudiendo a su manual de ética, porque los editoriales, según argumentaba también por esos mismos días, son “pura subjetividad”. Queda por ver, y es una pregunta que tal vez luego sea pertinente, si Aníbal Gaviria, quien sin duda alguna llegó a la alcaldía ayudado por ese gesto del influyente periódico, y quien como todo alcalde en Medellín siempre debe agradecer que un periódico como El Colombiano no le dé la espalda en sus editoriales puramente subjetivos, llegaría a cumplir algunos programas de salud reproductiva en la ciudad, emparentados con la alianza AMA, su alianza con el gobernador electo Sergio Fajardo, y liderados por la esposa de este, Lucrecia, si acaso llegaran a contrariar al poderío enorme de  El Colombiano y de sus aliados y grupos de interés.

    Sin duda, el debate se centraría en la defensa de la vida, y ahí ya nadie diría que todo es según el cristal con que se mire.


    Fondo blanco


    "El mal existe, y está encarnado en las acciones de las FARC"
    (Noticias RCN, lunes 28 de diciembre, emisión del mediodía)