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    Documentales indispensables hoy (3): Surname Viet Given Name Nam, de Trinh Minh-Ha




    SUMISIÓN O RUPTURA

    Por Santiago Andrés Gómez

    Surname Viet Given Name Nam (Trinh Minh-Ha, 1989)

    Ampliamente respetada en el exigente universo académico norteamericano, la realizadora y teórica Trinh Minh-Ha, inmigrante vietnamita, nacionalizada estadounidense, desde bien temprano en su carrera ha suscitado quiebres notables en la historia del documental mundial. Luego de dar una vuelta de tuerca al cine etnográfico con Reassemblage (Minh-Ha, 1982), y a tono con la consolidación, desde principios de los ochenta, de un cine ensayístico, de voz más prudente y, al tiempo, más autorizada y atrevida, Minh-Ha creó con Surname Viet Given Name Nam (Minh-Ha, 1989), que traduce algo así como “Nombre de soltera Viet, nombre de casada Nam”, una película decisiva por la crisis que en ella se evidencia en cuanto al tratamiento de temas delicados de por sí, pero con una perspectiva única hasta entonces.

    Encarando sus propios traumas como mujer vietnamita e inmigrante en Estados Unidos, Minh-Ha acude a numerosas y significativas transformaciones en el ordenamiento y la presentación de los asuntos en el cine documental. La película se basa primariamente en una serie de entrevistas que fueron hechas a mujeres vietnamitas luego de la guerra con Estados Unidos, y que la realizadora leyó en francés. Para recrear las entrevistas, Minh-Ha llamó a varias coterráneas inmigrantes que deberían hacer el papel de entrevistadas, pero lo que se consigue con esto es una serie de énfasis y giros que no podemos suponer fueran inesperados para la directora.


    Surname Viet Given Name Nam (Trinh Minh-Ha, 1989)
      
    De una parte, las respuestas recitadas por encarnaciones diferentes a las mujeres que originalmente las dieron, ofrecen una neutralidad o abstracción que se acerca más a la pertinencia del contenido o de las palabras que si fueran cosechadas realmente en la contingencia de lo cotidiano. En tal sentido, la cámara se acopla a tal frialdad, que no es otra cosa que sobriedad, con movimientos lentos y discretos durante el diálogo, y la escena se dispone, tanto en lo lumínico como en lo escenográfico, con una voluntad de sublimación simbólica que nos conduce al pensamiento, más que al orden de lo mundano, el cual se percibe así como algo insuficiente, entorpecedor o prescindible.

    De otro lado, emerge en seres no muy lejanos a quienes sufrieron y expresaron lo que se dice, una conmoción un tanto fría para ellas, o al menos en un primer momento no muy notoria, pero sí tan perceptible y veraz, a la vez que tan sutil, que en ocasiones la directora apenas congela el gesto de las seudo-actrices, o busca sus manos, imprime sus palabras en la pantalla, o enfatiza con la cámara a grandes rasgos sus gestos, los cuales, como las imágenes fragmentarias de su cuerpo, trascienden la peculiaridad de los individuos y contacta con y absorbe el marcado carácter de género y el contexto de colonización que las entrevistas connotan.

    Surname Viet Given Name Nam (Trinh Minh-Ha, 1989)

    Esta forma de asumir la reflexión de la mujer vietnamita sobre su realidad, la de su pasado tradicional y su presente de sumisión, y de presentarla, nos lleva por obligación a la realidad de las “actrices”, que no es muy distinta a la de Trinh Minh-Ha en Norteamérica. Allí, el peso de la cultura se hace ambiguo y se revela insuperable. Los reinados de belleza de la comunidad vietnamita traen el recuerdo de virtudes folclóricas que contrastan con la vida de Norteamérica y que hunden a la mujer en una constante búsqueda de aprobación por parte de sus parejas, que no se condice con la libertad y autonomía que incluso por necesidad buscan en tierra extraña.

    Por momentos la película se vuelve sobre sí misma y alguna actriz confiesa que temía hablar de libertad personal ante una cámara y por ello pidió consejo a su esposo, quien se sentía muy orgulloso de que su mujer apareciera en una película. El modo en que Trinh Minh-Ha entreteje las capas de un dominio secular y perpetuado sobre personas que tampoco tienen asidero para respaldar su propia valía es tan sutil como la mente en acción de evocar. Viejos cantos en honor a un tipo de mujer sufriente, que al fin las vietnamitas no pueden encontrar sino del todo afín a su personalidad, imágenes caseras, fotos, filmaciones, que corroboran pero ironizan sobre las implicaciones entre las únicas razones que ellas encuentran para su dignidad y el dominio al que se ven sometidas, son algunos de los ejes formales en que la realizadora arma su discurso.

    Surname Viet Given Name Nam (Trinh Minh-Ha, 1989)

    De difícil asimilación, atacada por muchos, pero exigente con y fiel a la misma cautividad que condena y consigue eludir con inteligente, imperceptible y también dolido desapego, Surname Viet Given Name Nam es uno de los momentos imprescindibles en la historia del cine.