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    Entrevista a Santiago Andrés Gómez Sánchez


    EL FALSO IMÁN


    Tratado sobre la mentira (Gómez, 2014)

    Por Linda Pareja (trabajo para la materia Cine Documental en la Universidad de Antioquia, cedido por la autora)

    La conversación ha quedado empezada, y tuvo que empezar trunca. No valen casi nunca los consejos de la academia ni de la experiencia cuando se trata de calcar los sueños, así sean simples deseos de que algo surja, inesperado, y quede plasmado en nuestros trabajos. Supimos desde antes que el individuo a quien queríamos entrevistar pasó largos años de formación para lo que iba a ser eso que llama, citando a Borges, su “destino literario”, en el colegio San Ignacio de Loyola. Apenas largado el diálogo encendimos la cámara y reproducimos con algunos retoques la conversación en torno a su último video, el que nos trajo hasta su presencia, Tratado sobre la mentira (Gómez, 2014).


    Tratado sobre la mentira (Gómez, 2014): la paranoia de nuestro tiempo

    SAG: ... era cosa que se iba a repetir muchas veces, y todavía hoy... O sea, yo no me junto con nadie por más que quiera porque ya la experiencia me ha demostrado que, digamos, tenemos que juntarnos juntos, un poco como por ósmosis... Mejor dicho, lo que de verdad no pasa es que me junte con nadie porque para eso el otro tiene que estar haciendo algo y eso con frecuencia es algo institucional o convencional, o mejor dicho, sencillamente normal... Y yo ahí chillo, reboto.

    LP: Dice que eso pasaba desde el colegio, ¿nos contaría cómo fue esa experiencia? Porque estaba diciendo que justo de esa situación nació Madera Salvaje.


    Tratado sobre la mentira (Gómez, 2014): San Juan 3, 8

    SAG: Nació el nombre. Pero sin darme cuenta, incluso tal vez me equivoco, pero fue algo al menos presagioso... Es que en el colegio había un grupo de teatro, o lo querían formar. Un señor, si mal no estoy español, o si no de esos que van a ver matar toros fingiendo acento español, y él quería montar obras de Alejandro Casona, Los árboles mueren de pie y esas vainas todas rimbombantes... Entonces yo, que tenía como doce años, me salí del grupo porque quería montar otra cosa, un capítulo de una novela que jamás habría salido en Ediciones Aguilar en papel biblia y todo eso, La casa grande, de Álvaro Cepeda Samudio... La novela trata el tema de una huelga en la zona bananera del Magdalena en los veinte, lo mismo que trataría de otro modo García Márquez después, en Cien años de soledad... La adaptación que hice con un grupo de amigos terminó siendo una obra disidente que solo se pudo presentar al fin por la influencia de mi profesor de español, Óscar López, uno de los verdaderos maestros que yo he tenido en la vida, que nos estimulaba mucho y nos elogiaba incluso en público o ante las autoridades... Alguien que me salvó de ser expulsado del colegio no una ni dos veces... El hecho es que yo hacía un papel, el que nadie quiso hacer, porque en el San Ignacio no dejaban en ese tiempo que actuaran mujeres con los alumnos, que éramos solo hombres... Y yo tuve que encargarme del papel de la amante del terrateniente, e hice el papel como que bien porque eso hasta sugestionó a más de un compañero...

    LP: (risas)...


    Tratado sobre la mentira (Gómez, 2014)

    SAG: ... pero hubo algunos profesores que como que no querían verme en el papel de mujer, y en fin... Después las directivas tuvieron que dar vuelta a la prohibición de que actuaran mujeres en las obras del colegio, y así después vinieron a actuar peladas con nosotros y eso ya fue otro rollo... En todo caso, al salir yo de la obra, todavía en el teatro, una profesora que había tenido dos años atrás, Ana María Múnera, que era muy estricta conmigo, vino con su amiga del alma, Chela (Graciela Monsalve), me felicitó y Chela dijo: “Ahí hay madera”, y de una le dije: “Pero salvaje”...

    LP: Y de ahí el nombre.

    SAG: Así es que lo recuerdo. Pero de esto vine a acordarme apenas hace poquito...

    ***

    LP: Hablemos de Tratado sobre la mentira. ¿Cómo nació esta película, por qué se le ocurrió a usted esto tan distinto, incluso tan difícil de entender?


    Tratado sobre la mentira (Gómez, 2014): una premisa por examinar

    SAG: Hay una cita bíblica, no recuerdo, pero sí sé que es en el Evangelio de San Juan, en que Jesús le dice una perla a los fariseos: es algo así como ustedes no es que no entiendan lo que digo sino que no les gusta. Yo creo que así un poco pasa en Tratado sobre la mentira. Yo sé que éticamente puede ser reprochable para algunos que yo arme una ficción para hablar de lo real, pero no se me hace muy distinto que segmentar la realidad en grupos de datos que en otros documentales, más clásicos, te ofrecen un contexto virtual. En este caso los grupos de datos no son más que de otro nivel, no histórico, sino más bien metafórico. En últimas, yo soy una ficción, con mi nombre y tal. Lo que hay por detrás, mejor dicho, es más real, y sin embargo es mental. Yo desde luego pongo toda la discusión en un orden de creencia. Siempre me ha parecido muy doloroso pero también importante poner en duda lo supuestamente irrefutable de una imagen cinematográfica o fotográfica pura, desde tiempos de Stalin y aun antes sabemos que las fotografías eran retocadas de acuerdo con intereses históricos, o de contar la historia que nos sirva. El primer capítulo de El libro de la risa y el olvido, de Kundera, fue en ese sentido para mí un asombro, porque al fin lo único que queda de un personaje que los comunistas borran de una foto es el sombrero que puso en cabeza de Lenin, si mal no recuerdo... Claro: hay algo allí que no deja de ser un rastro, pero es de ese corte, son indicios que te permiten suponer, y de hecho yo no he visto la foto a la que hace referencia Kundera, y solo acepto creer. Esto es muy incómodo, incluso para mí, pero mi convicción es que somos unos absolutos ignorantes, convencidos de tener pruebas, porque estas se nos muestran irrefutables, y así creemos con certeza, cuando todo está muy lejos de cualquier corroboración definitiva, en lo judicial, en lo periodístico. Hablo incluso de un gol transmitido en directo, hablo hasta de la imagen que vemos en frente nuestro. Todo es una creencia nostálgica.

    LP: ¿Entonces no podemos creerle a usted?


    Tratado sobre la mentira (Gómez, 2014): "es solo una película"...



    SAG: Por supuesto que no. Por eso es tan problemático el documental, o lo que sea que hice. Es que nos movemos en la suposición de que el documental, por naturaleza, dice la verdad. Y hay todo tipo de documentales, no solo el fake, o mockumentary, que no solo no dicen la verdad sino que dicen mentiras, y siguen siendo documentales. Hasta yo diría que somos muy ingenuos pensando que es un deber de un documentalista algo que es imposible, que es “decir la verdad”. Porque si nos vamos a rigores metodológicos y a cotejos de pruebas, como silogismos, para establecer la certeza de unos hechos o de unas hipótesis, veremos que lo que resulta es todo lo contrario de la verdad, que ni siquiera es la mentira, sino un terreno opaco, no oscuro, opaco, donde son como bultos lo que vemos. Y creo que los mejores documentales son los que palpan en esa opacidad, y te dejan como empezado, porque nuestra mayor ansiedad es la de la verdad.

    LP: Al final su personaje se retracta de todo, ¿pero es porque ha recibido una amenaza? Usted decía el día de la presentación que el documental es el testimonio de una derrota.

    SAG: Yo estoy seguro de que Tratado sobre la mentira, como decía John Lennon de I’m the Walrus, la composición que produjo con George Martin para el Magical Mystery Tour, daría para hablar varios siglos. Yo siento que la película tiene que ver con las tensiones que se hacen presentes en la literatura del siglo XVI en España, que tenían que decir muchas cosas de modo oblicuo. Las Novelas ejemplares de Cervantes, que he estado leyendo últimamente, terminaban todas con un final feliz, y es más: convencional, si es que no conservador o lo que dicen hoy reaccionario, con una visión machista y arrodillada ante el poder, pero al mismo tiempo tomaban una distancia, había recursos puramente formales (esta expresión me encanta) que te daban la libertad de distanciarte y pensar que todo ese alambique de felicidad era una imposición detestable, precisamente por lo forzosa... Yo en esta película quiero sacarle el cuerpo a la autoridad otorgada de fiscalizar o más bien de condenar... Porque sí fiscalizo, pero también me pongo en tela de juicio a mí mismo, y al fin digo lo que ha sido real para el sujeto desde el comienzo. Él empieza preguntándose por qué no podemos cambiar de vida, por qué tenemos que chuparle rueda al sistema, mejor dicho, aceptar una serie de realidades impuestas que terminan en la condescendencia con lo más siniestro, y al final, para no morir, dice que todo lo que dijo fue mentira, pero es como si tu pareja te exigiera por algo que sospecha y tú le dijeras con lujo de detalles lo que no hiciste... “No, yo no me vi con él, ni nos besamos, ni me dejé tocar los senos, a-a”...

    LP: Entiendo...


    Tratado sobre la mentira (Gómez, 2014), ó "yo no quiero mostrar esto"

    SAG: La película es un círculo irónico, y la ironía es una categoría estética que puede estar en el documental igual que en cualquier otro discurso, porque como te digo, ya es sabido que el documental, justo porque es, digamos, elocuente, o un texto, puede ser verdad o mentira, sin dejar por eso de ser documental. Yo sé que es algo polémico, pero es exactamente lo que tenía por hacer, y también lo que quería hacer.

    ***

    Tratado sobre la mentira se proyectará de nuevo, con la presencia del director, en la Biblioteca Pública Piloto, el martes 6 de mayo, a las 6 y 30 de la tarde, y el jueves 15 de mayo en el auditorio de Extensión Cultural de la Universidad de Antioquia, a las 4 y 30 de la tarde.