• Espacio de difusión y debate sobre el video y el cine nacional, y sobre temáticas relacionadas. Tribuna abierta a la diversidad y plataforma de discusión estética y política.

    Los 90: Dogma 95


    EL CINE AL BORDE DEL ABISMO

    Como parte de nuestro especial sobre los años noventa y complemento de una antigua entrada sobre Dogma 95, reproducimos íntegramente el texto del folleto de Kinestoscopio Cineclub que redactara la realizadora Adriana Rojas Espitia para la muestra curada por ella misma del cine del polémico movimiento danés, tan importante en su momento, y hoy un verdadero referente, en julio de 2008
    (ver http://maderasalvaje.blogspot.com/2014/03/del-baul-de-los-recuerdos-3-dogma-95.html )



    Lars von Trier. Si te incomoda, esa es la idea

    PRESENTACIÓN

    Hace 13 años el cineasta danés Lars Von Trier sacudió al mundo del cine creando un movimiento que buscaba desprenderse de la producción cinematográfica convencional y  de toda la parafernalia que ésta representa. A tal idea se le unieron tres directores: Thomas Vinterberg como co-fundador, luego  Soren Kragh Jacobsen y finalmente Kristian Levring.

    Después de la Segunda Guerra Mundial, el cine se ha saturado con la cada vez más decadente industria norteamericana, la cual le ha apuntado al “entretenimiento”, las historias fantásticas, comedias románticas desabridas y un sin fin de bodrios que exportan al mundo y con las cuales han invadido otras cinematografías.

    Pero a la avasallante industria de Hollywood, se contrapone buena parte del cine europeo y, en menor medida, el renaciente cine latinoamericano, demostrando cómo el cine es más que un sistema comercial e ilusorio.

    Dogma 95 se alza como un movimiento que busca centrarse en el contenido, relegando la técnica y los esquemas que imponen una “perfección” absurda por lo externo.

    Lo que plantean el Manifiesto y el Voto de Castidad de Dogma 95 es, en general, volver la mirada a un cine espontáneo, pero profundo. Son normas que finalmente buscan crear otra estética, aquella que no es aceptada por los cánones del cine comercial.

    Dogma 95 no olvida la técnica, la replantea y la utiliza para fijar su mirada en el contenido - la historia y los personajes- además de sugerir un estilo muy particular, que viene adscrito a las reglas.


    EL INICIO

    Lars Von Trier

    Dogma 95 empezó un buen día en que me senté a pensar en qué aspectos del proceso cinematográfico no quería invertir mi tiempo. Solía pasarme horas y horas pensando en cómo debería utilizar los colores en una película. Bien, pensé, ¿por qué no crear una regla que prohíba preocuparse por esa cuestión? El resto de cosas, como la prohibición de utilizar iluminación artificial, surgieron de ese principio. El objetivo de aquel manifiesto era que un director de cine pudiera centrarse en su trabajo con los actores sin tener que esperar tres horas a tener la iluminación preparada, los raíles tendidos. No pretendo que tenga que ser así siempre, pero creo que refleja una serie de deseos que comparten la mayoría de actores y directores.


    ¿Y qué es lo normal? ¿Reprimirse, vale; pero ante quién, y para qué, y cuándo?
    Los idiotas (Idioterne, von Trier, 1998)

    (….) Creo que sólo he dicho una cosa verdaderamente inteligente a lo largo de mi vida. Cuando me pidieron que definiera la diferencia entre una película adscrita a Dogma 95 y otro tipo de películas, contesté que, en las segundas, la cámara encuadra, mientras que, en las primeras, la cámara se limita a señalar. Cuando encuadras, tu interés se centra en los límites de la imagen. Por el contrario, cuando señalas, tu interés se centra en el contenido.

    Entrevista publicada en Directores, Grupo Editorial Océano



    MANIFIESTO
    DOGMA 95 es un colectivo de cineastas fundado en Copenhague en la primavera de  1995.
    DOGMA 95 tiene como fin formal luchar contra ciertas tendencias del cine actual.
    ¡DOGMA 95 es un acto de sabotaje!
    En 1960, ¡ya era suficiente! El cine estaba muerto y pedía su resurrección. ¡El fin era justo, pero no los medios! La Nouvelle vague no se atrevía a ser más que un pequeño oleaje que iba a morir en el río convirtiéndose en lodo. Los eslóganes de individualismo y libertad hicieron nacer obras durante algún tiempo, pero nada cambió. La ola fue pasto de los más voluntariosos, así como de los directores. Pero nunca fue más fuerte que aquellos que la habían creado. El cine antiburgués se hizo burgués pues había sido fundado sobre teorías que tenían una percepción burguesa del arte. El concepto del autor, nacido del Romanticismo burgués, era entonces... ¡falso! ¡Para el DOGMA 95 el cine no es algo individual!
    Actualmente, una tormenta tecnológica está causando furor, el resultado será la democratización suprema del cine. Por primera vez, no importa quién es el que hace las películas. Pero, cuanto más accesibles se hacen los medios, más importante es la vanguardia. No es algo accidental por lo que la vanguardia tiene connotaciones tecnológicas. La respuesta es la disciplina... debemos ponerles uniformes a nuestras películas, porque el cine individualista será por definición decadente.



    El diploma de A corazón abierto (Elsker dig for evigt, Bier, 2002)
    Dogma 95 puro y menos (traiciona algunas normas, pero es fiel a su espíritu)

    DOGMA 95, para levantarse en contra del cine individualista, presenta una serie de reglas indiscutibles conocidas como el Voto de Castidad.
    En 1960, el cine había sido cosmetizado hasta su muerte, por así decirlo. La tarea suprema de los cineastas en decadencia es volver loco al público. ¿Es de esto de lo que estamos tan orgullosos? ¿Es esto lo que nos aportan los 100 Años? ¿Ilusiones para mostrar las emociones?... ¿Un abanico de supercherías elegidas por cada cineasta individualmente?
    Previsiblemente el drama se ha convertido en el becerro de oro alrededor del cual todos bailamos. Hacer que la vida interior de los personajes justifique el argumento es demasiado complicado, y no es arte auténtico. Ya que, anteriormente, nunca las películas artificiales y las acciones superficiales recibieron toda la atención. El resultado es estéril. Una ternura ilusoria, un amor de ilusión.
    ¡Para DOGMA 95 una película no es una ilusión!
    Actualmente, una tormenta tecnológica está causando furor: elevemos los cosméticos a Dios. Utilizando la nueva tecnología, cualquiera en todo momento puede lavar los últimos restos de verdad en un abrazo mortal a las sensaciones. Las ilusiones son todo lo que una película puede esconder.
    DOGMA 95 se levanta contra el cine de ilusión, presenta una serie de reglas indiscutibles conocidas como el Voto de Castidad.
    Fuentes:
    http://www.dogme95.dk/
    http://es.wikipedia.org/wiki/Dogma_95



    VOTO DE CASTIDAD


    Mifune (Mifunes sidste sang, Soren Kragh Jacobsen, 1999)

    1. El rodaje debe tener lugar en exteriores. La utilería, los accesorios y las locaciones no deben ser artificiales (Si es necesario un accesorio particular, hay que escoger un exterior donde éste se encuentre).
    2. El sonido nunca debe ser grabado separadamente de las imágenes y viceversa (No se puede utilizar música, sólo si ella está presente ahí donde la escena es rodada)[1].
    3. La cámara debe hacerse al hombro. Todo movimiento o movilidad de las tomas realizables al hombro son autorizados (La acción no busca la cámara. Es el rodaje el que debe desarrollarse ahí donde la película tiene lugar).
    4. La película debe ser en colores. La iluminación especial no es aceptada (Si se dispone de poca luz, la escena debe ser cortada, o en caso extremo, se admite una sola lámpara sobre la cámara)[2].
    5. Están prohibidos los trucajes y los filtros.
    6. La película no debe contener ninguna acción superficial (en ningún caso muertos, armas, etc.).
    7. Las alienaciones temporales y geográficas están prohibidas (es decir que la película tiene lugar aquí y ahora).
    8. Las películas de género son inaceptables.
    9. El Formato de la película debe ser en 35 mm. Estandar[3].
    10. El director no debe aparecer en los créditos.

    Además, ¡juro como director abstenerme de todo gusto personal! No soy un artista…. Juro abstenerme de crear una obra, puesto que considero el instante como algo más importante que la totalidad. Mi objetivo supremo es forzar la verdad a salir de mis personajes y del encuadre de la acción. Juro hacer todo esto a través de todos los medios disponibles y al margen de todo buen gusto y de toda consideración estética.

    Publicado en la revista Kinetoscopio N° 52 / Vol 10 -1999



    DOGMA # 1

    A continuación se reproducen fragmentos de dos entrevistas realizadas al director danés Thomas Vinterberg, publicadas inicialmente en Cahiers du Cinéma Nº 531  y en  Positif Nº 455.


    Celebración (Festen, Vinterberg, 1998)

    A la vista de la circunspección con la que hace un primer balance del Dogma, parece evidente que ese manifiesto era realmente una toma postura político-estética. ¿Rodar en video, por ejemplo?

    Es un poco decepcionante. El video no aporta gran cosa. Hubiese sido más honesto rodar en el formato en el que será proyectada la película puesto que el sentido del Dogma 95 es que el público vea algo que ha tenido efectivamente lugar. Para mí el video ha funcionado en primer lugar como una onceava restricción que provendría del presupuesto de la película. Después, pasada la primera decepción, intenté por supuesto utilizar las posibilidades del video. Me pareció muy interesante que la cámara, al ser de tamaño muy reducido, se convirtiera en otra cosa, en un objeto de vigilancia. Los actores no interpretaban para la cámara sino los unos para los otros. Estaba completamente dentro de la lógica del Dogma: desaparecer como realizador o autor, evitar imprimir en la película mi marca superficial. El video me permitió también tener mucho material para el montaje (...)

    El cineasta no deja de pagar su deuda a Lars von Trier.

    Los idiotas (Idioterne, von Trier, 1998) es una obra maestra. Desestabiliza completamente la manera normal de ver una película. Lars revoluciona la percepción, lo que en mi opinión le convierte en un genio. Lars es brillante, tiene mucho valor y está obsesionado por el control. Yo me veo como lo opuesto: confuso, intuitivo, emotivo, indeciso. Es divertido constatar que hemos intercambiado nuestros papeles. He hecho una película controlada y él una película anárquica (...) No podíamos añadir sonidos en estudio, lo cual significaba que todos los actores tenían que estar ahí todo el tiempo. Si hacías un plano corto de un invitado que estaba comiendo sopa, los otros cincuenta tenían que estar ahí y hacer ruido, así que estaban todos en escena diez horas al día.

    ¿En escena?

    Sí, era como en el teatro, especialmente en la sala de la cena. No había iluminación, ni aparatos, sólo pequeñas cámaras tras las cortinas, los actores no sabían por tanto cuándo les filmaba. Eso me brindó posibilidades fantásticas, como el no contar a los invitados el tema de la película. Durante los primeros catorce días, se convirtieron en una familia. Adoraban al actor que interpreta al padre, que es una gran estrella en Dinamarca. Y de repente el hijo se levanta y cuenta algo que se convierte en un golpe tremendo, algo que resultó estupendo para los actores, para mí y para la película. (...) Era un efecto teatral.



    Celebración (Festen, Vinterberg, 1998)


    En el fondo, Vinterberg cree mucho en la cámara oscura del inconsciente, desde donde cualquier creador un poco sincero debe dejar que surja su película, sin control y sin demasiada censura. Pero sí dice que su coguionista pensaba mucho en Shakespeare y él en Roeg, o en El Padrino (The Godfather, 1972) de Coppola, que ha robado una escena a Fanny y Alexander (Fanny och Alexander, 1982), de Bergman, que la había robado a su vez a Visconti, que Festen dice más o menos lo mismo que el fresco bergmaniano -la familia sólo se salvará si acepta amputarse de uno de sus miembros-. Y poco más.

    (...) Si la película tiene una religión, es la del Dogma 95, todo lo demás ha surgido de mi intuición. Una de las cosas esenciales que aprendí en cine es autorizarme a ser estúpido. Porque entonces tienes acceso a otros campos de experiencia. Funciona la intuición antes que lo cerebral. Cuando retratas a un enamorado, si eres demasiado inteligente, el amor desaparece. Siendo irracional, inmaduro, despreocupado, puede que el amor vuelva a aparecer.

    Stéphane Bouquet y Nicolas Saada
    ("La cámara oscura del inconsciente", Cahiers du cinéma  Nº 531- Enero 1999)

    ***

    ¿Tenía Ud. la idea del guión de Festen antes del Dogma?

    En absoluto. La historia nació del juego con sus reglas. Este dogma contiene varios elementos distintos, que conllevan algo de ironía, algo de juego, y al mismo tiempo una profunda gravedad, una solemnidad. A fin de cuentas, todo se resume a una actitud lúdica, como el juego de los niños, serio y juguetón según los momentos (...)

    Yann Tobin (Positif Nº 455 - Enero 1999)



    DOGMA # 2

    Lars Von Trier
     Fragmentos de la entrevista realizada por Peter Ovig Knudsen


    Von Trier durante el rodaje de Los idiotas (Idioterne, 1998)

    La idea de Los Idiotas nació al mismo tiempo que el proyecto Dogma. Por un lado, los preceptos del Dogma son fruto de un deseo por someterme a la autoridad y a las reglas que no me han sido inculcadas en mi educación humanista y cultural de derechas, por otro lado, expresan el deseo de hacer una cosa totalmente sencilla. En una producción de cine normal, te sientes molesto por el hecho de tener que decidir y controlar una cantidad de cosas, como los filtros y los colores. En el fondo, las reglas Dogma dicen que no hay que hacer nada con todo esto.

    Los idiotas es una película (…) compleja, extraña, una película que debe divertir y emocionar, pero también perturbar un poco. La película contiene un peligro porque juega con el concepto de la normalidad, con el modo en que debemos o no comportarnos. Y si despreciamos la racionalidad el mundo tiene a desintegrarse.

    Publicada en:
    Traducción: http://www.usuarios.lycos.es/DOGM/entrevistas.htm


    ***


    Detalles de la entrevista a Lars Von Trier,
    realizada por Mike Goodridge
                                                                                 
    En Los idiotas empecé a rodar por mi cuenta utilizando videocámaras de pequeño formato. (…) antes de empezar a rodar una escena les pedía a los actores que me dieran su opinión sobre cómo les gustaría interpretarla. Otras veces les pedía a los actores que ensayaran la escena a su manera, y yo me dedicaba a grabar aquellas improvisaciones. Así es como empezaba a vislumbrar cuál sería mi método de trabajo. Por lo general, sigo un sistema que consiste en rodar una misma escena de diferentes maneras que luego uno en la sala de montaje. De hecho, de esta manera puedes conseguir lo que yo llamo un “montaje elíptico psicológico”. Un ejemplo típico de este tipo de montaje consiste en ofrecer la imagen de la escena de un hombre en el primer peldaño de una escalera y a continuación, ese mismo hombre en el último peldaño. Como espectador asumes que nada interesante ha ocurrido durante ese lapso de tiempo. En realidad empecé a poner en práctica los montajes elípticos psicológicos en The Kingdom.

    Entrevista publicada en Directores, Grupo Editorial Océano


    ***


    De la entrevista realizada por Laurent Tirard

    (…) en un filme como Los idiotas, no pensé ni un segundo en cómo iba a rodarlo hasta que me puse a hacerlo. No planeé nada. Simplemente, estuve ahí y filmé lo que estaba viendo. Cuando haces eso, empiezas realmente desde cero y cualquier cosa que suceda es un regalo. Así  que no hay lugar para la frustración. Por supuesto, todo se debía a que estaba rodando yo mismo y con una cámara de video pequeña. Así que, en realidad, ya no se trataba de una cámara; era mi ojo, era yo observando. Si un actor decía algo a mi derecha, simplemente me volvía hacía él y, luego, me volvía hacia el otro actor cuando contestaba y, después, igual me giraba a la izquierda si oía que pasaba algo en ese lado.


    Publicada en el libro Lecciones de cine. Clases magistrales de grandes directores. Paidós Comunicación 149 Cine



    DOGMA # 3

    Fragmentos de la entrevista realizada a Soren Kragh Jacobsen por Eduardo López de Luzuriaga –ARTEZ-



    Mifune (Mifunes sidste sang, Soren Kragh Jacobsen, 1999)


    ¿Por qué has decidido hacer una película siguiendo las reglas Dogma 95?

    Esta es mi octava película. Poco a poco he ido envolviéndome en producciones de mayores dimensiones. El caso es que, según me introducía en mayores producciones, menor era mi espontaneidad y mi capacidad para expresarme libremente. Así que, cuando me ofrecieron la posibilidad de hacer una película siguiendo estas normas, no tuve ninguna duda de que era algo para mí. Creo que ha sido una excelente manera de recuperar mi yo espontáneo. Ha sido divertido, también ha sido un reto. Tenía claro que había que volver a la esencia, a la historia, a contar solamente lo que ocurre entre los actores. Este ha sido un modo excelente de hacerlo.


    ¿Tomaste parte en la creación del decálogo de reglas?

    No, no tomé parte en la creación de Dogma. El concepto de Dogma lo creó Lars von Trier y fueron el propio von Trier y Thomas Vinterberg quienes escribieron las reglas. Ellos eligieron un tercer director, a mí, y entre los tres elegimos un cuarto. Kristian Levring.


    ¿Qué aporta Dogma al cine?

    Aunque se piensa que es una limitación, una camisa de fuerza, en realidad es una gran liberación. Al principio pensaba en que no podía hacer esto, ni lo otro. A primera vista parece que todo son limitaciones en torno tuyo, pero realmente se trata de centrarse en la historia, en la esencia, en lo que les ocurre a esas personas. Como director es un intento de recuperar la ilusión por hacer cine, algo que puede resultar difícil si hay que esperar varios años hasta tener resuelto el tema económico. Creo que Dogma es muy positivo tanto para los directores que están empezando como para los que tienen ya un amplio bagaje a sus espaldas. Para los que comienzan es ideal porque no es necesario disponer de un gran presupuesto, cualquiera puede grabar una película con una cámara de video. También es un buen modo de aprender a hacer cine. Para los directores que se encuentran a mitad de camino es, asimismo muy saludable prescindir de la técnica y recuperar lo básico del cine.

    ¿Qué aporta Dogma al espectador?

    No lo sé. Creo que sobre todo le aporta frescura. La película es de los actores y al público le llega más directamente la historia que éstos le cuentan.

    Publicada en:


    DOGMA # 28

    La directora Susanne Bier, habla acerca de Dogma y de A corazón abierto (Elsker dig for evigt, 2002) película que realizó siguiendo los parámetros de este movimiento


    A corazón abierto (Elsker dig for evigt, Bier, 2002)

    Hacer una película con las reglas de Dogma...

    La gran ventaja de trabajar con las reglas de Dogma es que en el momento en el que, por ejemplo, no das con la iluminación, como las normas dicen que no debes utilizarla, disfrutas de una fantástica libertad con el equipo, que puede moverse de un lado a otro sin preocuparse de la iluminación. Sin embargo, y como contraprestación, es un poco frustrante el hecho de no poder ver los ojos de los actores de la manera en que los verías si pusieras la luz adecuada. De todas formas disfruto trabajando en una película Dogma. Mi única reserva real es que la normativa que hace referencia al sonido se opone a la idea central que propone ese movimiento. Hay que grabar el sonido juntamente con las imágenes y eso hace que la grabación sea tan complicada que llega a convertirse en un factor restrictivo, lo cual se contrapone a esa idea de libertad que lleva consigo el concepto del Dogma.

    Sobre la estética...

    (…) No puedes superponer un enfoque estético a la realidad. Tienes que filmar en la calle y aceptar el aspecto que tiene. Esto te previene de colocar la estética por encima del guión y de los personajes.

    Sobre A corazón abierto (o Te quiero para siempre, nombres con que ha sido titulada en español [Elsker dig for evigt, Bier, 2002]), la película # 28 de Dogma...

    La fragilidad de la vida es un tema que siempre me ha preocupado mucho y es curioso que desde el 11 de septiembre me preocupe de forma especial. Esta cuestión estaba mucho más presente en nuestra mente mientras estábamos rodando. Crees que el principal problema que vas a tener hoy es hacer la compra y de pronto tu compañero es atropellado. Es un corte en tu vida para lo mejor o para lo peor. Lo “peor” es el hecho en sí, lo “mejor” es lo que ocurre después, que tu deseo y tu voluntad para apreciar lo que tienes se intensifican de una forma extraordinaria. Supongo que se trata de un problema moderno: las bases sobre las que hemos construido nuestras vidas son mucho más frágiles de lo que pensamos y esto nos sacude fuertemente cuando la vida se desmorona. El aspecto moderno es nuestra creencia infantil de que todo es controlable. Como resultado de esto nos encontramos sorprendentemente indefensos cuando ocurre algo que no esperábamos. La tragedia no forma parte de nuestra vida moderna de la manera en que ocurría en otra época, así que no comprendemos los trágicos acontecimientos que pueden llegar a ocurrirnos. Esta incomprensión no es trágica en sí misma, pero una de sus consecuencias es que nos encontramos espantosamente mal en medio de una tragedia, cuando ésta ocurre.


    A corazón abierto (Elsker dig for evigt, Bier, 2002)

    Los personajes...

    Mi punto de partida son unos personajes muy específicos y claramente definidos. Jamás me ha interesado esa gente que es un poco anónima, y nunca sería capaz de describir a alguien así. Mi mayor fuerza tiene que ver con la caracterización, con mi forma de entender a la gente y con mi habilidad para convertir ese entendimiento a un lenguaje cinematográfico. En el fondo sé que poseo una especie de don para comprender a las personas y sus relaciones entre unos y otros y por eso soy capaz de hacer películas que conmueven.

    Publicado en
    http://golem.es/tequieroparasiempre/contenido.php?seccion=susanne




    PROGRAMACIÓN



    JULIO 19

    FESTEN – CELEBRACIÓN – DOGMA # 1

    Fue la primera película realizada bajo los parámetros de Dogma 95.  Obra intensa, en donde se cuestiona el tema de la pedofília, en una falsa familia feliz (además de tratar en menor medida el tema del racismo), es una película que alcanza a trascender algunos convencionalismos melodramáticos, en donde la carga emotiva se centra especialmente en dos personajes (Christian y  Helger), los cuales son representados ejemplarmente  por Ulrich Thomsen y Henning Moritze, respectivamente.



    FESTEN - Celebración (1998)
    País: Dinamarca
    Duración: 105 min.

    Dirección: Thomas Vinterberg
    Guión: Thomas Vinterberg y Mogens Rukov
    Cámara: Anthony Dod Mantle
    Producción: Nimbus Film Productions
    Intérpretes: Ulrich Thomsen, Henning Moritzen,
    Thomas Bo Larsen, Paprika Steen

    Premio Especial del Jurado: Cannes 1998/ Círculo de críticos de Nueva York: Mejor Película. 1998/ Círculo de críticos de Los Ángeles: Mejor Película/ Nominada al Globo de Oro: Mejor Película extranjera.

    Sinopsis
    La familia Kliengenfelt se reúne para celebrar los 60 años del progenitor (Helge Kliengenfelt). Durante la fiesta se revela un secreto que muchos tratan de ignorar.







    JULIO 26

    IDIOTERNE - LOS IDIOTAS – DOGMA # 2

    Lars Von Trier pone esta vez la mirada en lo que para muchos es incómodo, en lo absurdo, en la insatisfacción de los seres humanos, las normas, la convivencia, el desorden y lo que representa “un idiota” para la sociedad, además de mostrar la natural contradicción del ser humano.



    IDIOTERNE - Los Idiotas - (1998)
    País: Dinamarca
    Duración: 110 min

    Dirección: Lars Von Trier
    Guión: Lars Von Trier
    Cámara: Lars von Trier
    Producción: Zentropa Entertainments
    Intérpretes: Bodil Jørgensen, Anne Louise Hassing, Troels Lyby,
    Nikolaj Lie Kaas, Katrine Michelsen

    Selección oficial Cannes 1998

    Sinopsis
    Un grupo de adultos adopta una nueva forma de vida buscando su “idiota interior”. Lo que tratan de instaurar como un estilo de vida, creando una comunidad, se desmorona cuando se dan cuenta de que no pueden asumir el total desapego de la vida “normal”.



    AGOSTO 2
    MIFUNES SIDSTE SANG - MIFUNE – DOGMA # 3


    El tercer film de dogma 95, realizado por el director Soren Kragh Jacobsen, desarrolla una historia que en general trata el tema del pasado y cómo éste nos persigue. Sin embargo, la película termina cayendo en una trampa ya muy repetida: pensar que “al espectador hay que darle lo que quiere”.




    MIFUNES SIDSTE SANG - Mifune  (1998)
    País: Dinamarca
    Duración: 98 min

    Dirección: Søren Kragh-Jacobsen
    Guión: Anders Thomas Jensen, Søren Kragh-Jacobsen
    Cámara: Anthony Dod Mantle
    Producción: Nimbus Film Productions

    Producido por: Nimbus Film

    Intérpretes: Anders W. Berthelsen, Iben Hjejle, Jesper Asholt,
    Sofie Gråbøl, Emil Tarding, Anders Hove


    Oso de plata en el Festival de Cine de Berlín 1999


    Sinopsis
    Kresten vive en la ciudad, tiene su vida establecida y está recién casado; una llamada le hace volver a su pasado para cumplir una obligación familiar. Paralelamente, Liva, una prostituta atormentada, acosada constantemente con llamadas obscenas, trata de huir de esta peligrosa situación y termina trabajando en la granja de Kresten y su hermano retardado.



    AGOSTO 9

    ELSKER DIG FOR EVIGT – A CORAZÓN ABIERTO – DOGMA # 28

    La cuarta película programada para este ciclo, está registrada como el filme # 28 de Dogma 95, dirigida por Susanne Bier (aclamada recientemente por la película Después de la Boda [Efter bryllupet, 2006]). A corazón abierto trata el tema de la fragilidad del ser humano y cómo nos puede cambiar la vida en un segundo; las contradicciones de los sentimientos -cómo estos también cambian- y, sobre todo, la vulnerabilidad física y emocional a la que estamos expuestos, lo que esto conlleva.



    ELSKER DIG FOR EVIGT A corazón abierto (2002)
    País: Dinamarca
    Duración: 113 min.

    Dirección: Susanne Bier
    Guión: Anders Thomas Jensen y Susanne Bier
    Director de Fotografía: Morten Søborg
    Producción: Zentropa Entertainments
    Intérpretes: Sonja Richter, Nikolai Lie Kaas, Mads Mikkelsen, Paprika Steen


    Premios Robert, 2003: Premio del Público, Mejor Película, Mejor Montaje Mejor Actor de Reparto, Mejor Actriz de Reparto/ Mención Especial FIPRESCI/ Festival Internacional de Cine de Toronto 2002/Nominada a la Concha de Oro, Festival Internacional de Cine de San Sebastián 2002.

      

    Sinopsis
    La vida de dos parejas: Cecile (Sonja Richter) y Joachim (Nikolaj Lie Kaas) / Marie (Paprika Oteen) y Niels (Mads Mikkelsen) se cruzan en un inesperado accidente. La vida continúa, pero toma un rumbo desafortunado e inesperado para todos.


    FUE PARA
    KINETOSCOPIO CINECLUB


    PRESENTACIÓN DE LAS PELÍCULAS
    Santiago Andrés Gómez

    SELECCIÓN DE TEXTOS Y COMENTARIOS
    Adriana Rojas Espitia



    [1] Susanne Bier, en A corazón abierto, se salta la regla #2, cuando musicaliza la película en post producción, sin tener en cuenta el Voto de Castidad, además de realizar realce de color.
    [2] Thomas Vinterberg, terminó confesando que no acató la norma de los filtros, utilizado uno, durante el rodaje de Festen, además de haber colocado la cámara para que se sostuviera en una rama, en algunos planos, saltándose también la tercera regla.
    [3] Finalmente, los 4 directores adaptaron esta norma, solo que el formato de distribución debe ser en 35 mm, permitiendo que la película se pueda realizar originalmente en video.