• Espacio de difusión y debate sobre el video y el cine nacional, y sobre temáticas relacionadas. Tribuna abierta a la diversidad y plataforma de discusión estética y política.

    Editorial diciembre 2014


    PARA APRENDER JUNTOS

    Por Santiago Andrés Gómez

    Esta imagen corresponde a la película Mambo Cool (Gude, 2013). Cuando la vi discurrir, las manos preparar una pipa de basuco (Saldarriaga, pero no John, otro cronista de El Colombiano, cuyo nombre no recuerdo, me ha dicho que basuco es con s y no con z, pues cambiaría el significado del neologismo, que proviene de base, base de coca), le comenté a Adriana, que estaba sentada a mi lado, en Vizcaya, durante el Festival de Cine Colombiano: “Qué belleza las uñas”, y ella dijo: “¿Despintadas?”, y yo: “¡No, pintadas!”.

    Esto es el cine.

    El próximo año dedicaremos cada semana a publicar y dejar abierto un foro para intervención de quienquiera sobre tres seminarios que Ojo Mágico Productora Audiovisual ha preparado para todos desde hace unos años. El primero se llama Teoría(s)! / Las 7 vidas del cine, presentado en la Universidad de Antioquia en 2012, el segundo es nuestro seminario de cine latinoamericano en su primer nivel, que va hasta 1970, ofrecido también en el aula 10-217, auditorio Luis Alberto Álvarez de la UdeA el año pasado, y el tercero corresponde al segundo nivel de aquel, que considera al cine latinoamericano desde 1971 hasta nuestros días.

    Límite (Peixoto, 1931)

    Consideramos que es de vital importancia para nuestra ciudad e incluso la sociedad mundial asumir una mirada más crítica frente a la imagen que percibe y, de hecho, la imagen mental, transmediática, que construimos  mentalmente del mundo, de nuestro mundo, de nosotros mismos. Un poco en ese sentido está orientado nuestro ya anunciado “ataque salvaje a la crítica enana de Medellín”, cuya metáfora en el título deberemos eludir, gracias a oportunos comentarios de varios lectores y amigos, para no generar falsas ideas que, por supuesto, no habitan nuestra conciencia, pero sí hacen parte de repertorios infames del vocabulario, que descalifican o hacen ver anormal la condición humana en su fisonomía plena.

    De hecho, en esto consiste un poco el asunto. Si bien todos interpretan de un modo especial, por supuesto hay que cuidarse de lo que uno publica o emite. Nuestras palabras mismas celebran hoy la mezcla indiscriminada de lo literal y lo simbólico, y el  mayor riesgo es darlo todo por hecho a partir de nuestra lectura. También a esto apunta la reflexión sobre nuestro video Tratado sobre la mentira (2014), que publicaremos el viernes como abrebocas del estreno de ese “falso argumental” en el Festival de Cine y Video de Santa Fe de Antioquia. Será un gusto poder debatir allí o simplemente dialogar sobre estos asuntos relacionados con lo delicado que es el lenguaje, especialmente en medios de información, aunque realmente esta función y estas aberraciones están diseminadas en todos los discursos y textos de la sociedad y, por ello, con tanto más cuidado debería mirarse cada uno de ellos.
    La relectura que Marta Hincapié, por ejemplo, hace de la religión y la Madre Laura, primer santo de Colombia, enraizándola con la tierra y la divinidad de la naturaleza, lo hace uno de los filmes más importantes, sin duda alguna, de nuestra región y me atrevo a decir que de nuestro país en este año, y tal será tema de otra de nuestras entradas, el martes 9 de diciembre.

    Para cerrar el año conmemoraremos con dos artículos los cincuenta años de la aparición del gran clásico de Bob Dylan, The Times are A Changin'.