• Espacio de difusión y debate sobre el video y el cine nacional, y sobre temáticas relacionadas. Tribuna abierta a la diversidad y plataforma de discusión estética y política.

    Editorial enero 2015


    SÍ, ES CONTIGO [2015: AÑO DE LA TEORÍA]

    ¿Quién nació ayer?

    Por Santiago Andrés Gómez

    Quiero invitarlos a prestar atención por unos momentos a esta frase, del libro Teorías del cine. Una introducción (Barcelona: Paidós, 2001; en el capítulo llamado “Algunos interrogantes sobre autoría y género”, p. 153), del profesor Robert Stam (New York University), sobre un momento especial en la historia del pensamiento sobre el cine, en los años sesenta:

    "Contrariamente a la Escuela de Francfort, que considera a los géneros [cinematográficos] como mero síntoma de la producción masificada en cadena, los teóricos empezaron a ver en el género la cristalización de un encuentro negociado entre cineasta y público, una reconciliación de la estabilidad de la industria con el entusiasmo de una forma de arte popular en evolución".

    Los hermanos Marx en el Oeste (Go West, Buzzell, 1940)

    La frase peca ya de generalizadora, y no solo para un iniciado en la Escuela de Francfort, como esos jóvenes afiebrados por el cine y al mismo tiempo entregados en cuerpo y alma al estudio de Theodor Adorno y Siegfried Kracauer, por ejemplo, en la Maestría en Filosofía, línea de Teoría Crítica, de la Universidad de Antioquia, sino también para el que haya leído el mismo libro de Stam en orden y con juicio, pero es admirable por lo que condensa y asocia, y un reto para quien consulte el capítulo aisladamente. En efecto, sabemos que en la Escuela de Francfort había disensos en torno a lo que Stam expresa como unidad de criterio, pero él asume, y en su introducción al texto lo deja ver, que todo hay que mirarlo con cierta amplitud o con un margen de laxitud.

    Es decir, quien se equivocaría en este caso, como se dice en Antioquia, por “cositero”, sería aquel que objetara lo que no es el sentido de la frase, pues se entiende que ya aquel detalle sobre la Escuela de Francfort se ha analizado (o se ha debido analizar) y la referencia es parcial, o más bien general, aunque apunte a un momento peculiar, y de hecho bien reconocible, de ese movimiento intelectual: la visión escéptica, sobre todo de Theodor W. Adorno, ante lo que llamó, de modo distinto a como se dice hoy en día, “industria cultural”.



    Drowining Girl, Roy Lichtenstein, 1963

    "La reproductibilidad técnica de la obra artística modifica la relación de la masa para con el arte. De retrógrada, frente a un Picasso por ejemplo, se transforma en progresiva, por ejemplo cara a un Chaplin. Este comportamiento progresivo se caracteriza porque el gusto por mirar y por vivir se vincula en él íntima e inmediatamente con la actitud del que opina como perito. Esta vinculación es un indicio social importante. A saber, cuanto más disminuye la importancia social de un arte, tanto más se disocian en el público la actitud crítica y la fruitiva. De lo convencional se disfruta sin criticarlo, y se critica con aversión lo verdaderamente nuevo. En el público del cine coinciden la actitud crítica y la fruitiva".

    Walter Benjamin, La obra de arte en la era de la reproducción mecánica (1936). Traducción: Jesús Aguirre. Madrid: Taurus, 1973.

    En el fondo, y aunque lo señalado revela en Stam una actitud indispensable de soltura en cuanto a las complejidades de la divulgación de la teoría, eso que un colega alguna vez me propuso como un libro a cuatro manos de “teoría para dummies”, lo que más me interesa aquí, por lo pronto, es dejar en claro que en aquella simple frase soplan años huracanados que nos constituyen a todos sin que lo sepamos, bien prolijos en su relato y más complicados de explicar: hedores de guerra, ilusiones populares o solitarias en el tumulto, desvelos insignes en debates neurálgicos sobre lo que más nos importa aún en nuestro siglo, y que todavía hace y tal vez siga intoxicando nuestro lenguaje por  muchos años y nuestros sueños y pesadillas: todo nuestro sentir y hacer.

    Por allí pasan, y no en montonera, sino por entre estratos finísimos y traicioneros, Auschwitz y Wonded Knee con sus idealismos sanguinarios, las paradójicas consecuencias de la Constitución de Estados Unidos, desde la mano de obra femenina barata hasta la liberación sexual, etc., etc., etc.... O sea, todo el siglo XXI, Facebook y Wikileaks, por ejemplo, o el teletrabajo, cabe allí con sus orígenes determinantes en el XVIII y a través del XIX y el XX, en sus esquemas de liberación del absolutismo (el original sueño americano, que hizo a Hollywood) y sentido humanista ya bien degenerado (la imposición de la democracia, luego de la II Guerra Mundial, aun más, o menos, que como vulgar pretexto de guerras de saqueo), los cuales han alentado largamente, en interacción vital, al cine y a la sociedad occidental hegemónica, hoy en decadencia: cada uno de nuestros desayunos y sobremesas, todas nuestras clases y paseos, y todo tipo de resacas...


    Noche y niebla (Nuit et brouillard, Resnais, 1955)



    De alguna manera, para no ir muy lejos, allí podemos identificar posturas opuestas sobre el cine que afectan a nuestra ciudad íntimamente y deberíamos conocer, o empezar a conocer, al menos en lo básico que plantean: la posibilidad de entender el cine y los medios de comunicación y el arte mismo, de promocionarlos o criticarlos, como espacios o bien alternativos o bien excluyentes de encuentro o de olvido: de un olvido virtual, pasajero, o acaso sistemático, alienante, o de ese encuentro existencial y social, siempre problemático, que implica el quehacer de la memoria y la ardua identidad.

    No hubo tiempo para la tristeza (Nieto & Betancur, 2013)

    ¿De qué hablamos cuando hablamos de cine?

    ¿Cómo aplicar al estímulo cinematográfico ciudad de Medellín? hasta un 15% de Cash Rebate
    (Medellin Convention & Visitors Bureau, 2014)

    "¡Pón-ga-le-cui-dao!"
    Ojo y vista: peligra la vida del artista (Ospina, 1987)

    Este año queremos dedicarlo a la teoría cinematográfica en nuestro blog como pagamento de las revelaciones que comenzamos a adquirir en 2010 al lado de Óscar Campo, primero que todo, y luego de los profesores Alejandro Cock y Marta Andreu, así como con María Fernanda Arias (que en la Corporación Cinefilia, entre pasabocas, me demostró con dos serenas palabras lo necio que era yo al decir que Pasolini “no es cine”), Pedro Zuluaga, desde luego, Juan Diego Parra, el colectivo Pasolini en Medellín y, con acentos menos académicos, los representantes de variables orientaciones sobre nuestro trabajo, tanto en la crítica como en la realización, que se defienden usualmente como en una encrucijada real pero obvia, sin considerar matices ni antecedentes previos, realmente largos y formativos, a nuestra fervorosa o firme actitud. Ya lo hemos adelantado, y fue preludio del trabajo que ahora anunciamos para este año, en nuestro “ataque salvaje a la crítica miope de Medellín”, que también comprendía un tanto por resonancia a los realizadores y gestores del cine en nuestra ciudad: lo empírico es proyección de ideas, y no menos definitivo que la teoría.

    Hay que dar pues un estatus mental a la práctica: para cualificarla, por un lado, y para enriquecer la teoría misma, por otro, pues el realizador, como fuente o refracción de sentido, es un aporte en sí mismo y no se reduce ni de lejos a las lecturas de académicos, críticos, periodistas, colegas o espectadores sobre él.

    Aquí y en otro lugar (Ici et ailleurs, Godard & Miéville, 1975)



    Sí, es contigo
    Cine (auto)reflexivo, hacer crítica audiovisualmente, o filosofía cinematográfica

    Cuerpos frágiles (Campo, 2010)

    Conocer el libro de Stam, que el profesor Campo avaló con su parquedad característica, muy buen signo, justo por los días en que el magisterio de la Universidad del Valle comenzó a obrar en nosotros realmente, fue ya más que esos momentos de revelación de que he hablado en otra parte. Aquí se trató y se sigue tratando de meses, años de lectura y relectura que no permiten sino reconocer que estamos apenas mojándonos los pies en un asunto de multitudes, de cantidad no menos que inaccesible de textos, de muchos vacíos insatisfechos históricamente para las masas y los propios intelectuales y creadores, y cantidad de opciones aún desconocidas, y de mucho cuidado, porque la cuestión lo toca todo: incluso a tu solaz de la tarde, a tus correos íntimos, a la cámara que te mira en el ascensor, a la película o serie de televisión o comedia en la web que defiendes o atacas sin saber muy bien por qué lo haces como si hablaras de tu propia y santa madre.

    Fundamental es reconocer que aunque Stam hace parte de la desmitificación tanto del arte como de la teoría construidas culturalmente alrededor de figuras seminales, como héroes aislados gregariamente por la masa, en un voluntarismo falaz, de su entorno real, doméstico o económico, para empezar, hay que hacerle homenaje desde este espacio por la claridad con que define su eventual o mutante postura como un “cubismo teórico”, un entendimiento en cierto sentido ecléctico o pluralista (a tono con su amado Bajtín), y la fortuna con que nos informó de los giros, sobre todo en los ochenta, desde una teoría con mayúscula hacia lo que se ha venido a conocer luego como “teorización de nivel medio”, para la cual, por ejemplo, la escritura bastante intuitiva o incluso instintiva de los realizadores de América Latina en los cincuenta y sesenta, o sin duda la de los vanguardistas de inicios del XX o la de algunos periodistas de finales del XIX, tienen una validez e importancia a veces desconocida por los propios autores, y significativamente ignorada por los historiadores.



    El feminismo: un quiebre con la "ley natural" como serie de esquemas aprendidos... (incluyendo de primeras al cine)...

    Tomates verdes fritos (Fried Green Tomatoes, Avnet, 1991)


    Vale: ¿dijiste licencia para matar?


    Tomates verdes fritos (Fried Green Tomatoes, Avnet, 1991)
    Es bueno verla

    De la misma manera, la renuncia a toda ilusión de explicaciones absolutas o cerradas, generales y concluyentes (totalizadoras es la expresión correcta), hace parte de esa teorización de nivel medio, y en el caso de Stam es apenas lógica su estimulante voluntad de entender la teoría como una suma incesante de visiones más complementarias que opuestas. Las esencias del cine que se han proclamado desde su aparición, por ejemplo, han demostrado estar siempre relacionadas de una u otra manera con ciertas funciones que, sin embargo, hacen uso, o deben hacerlo, de una u otra naturaleza “esencial” sin atender a ningún purismo (la imagen en movimiento frente al montaje, principalmente, o el realismo frente al esteticismo). El cine se observa como una región o terreno sin linderos definidos y en transformación constante, de modo que tanto en lo histórico como en lo operativo más inmediato o promiscuo y en lo conceptual habrá que hablar de cines, y aun de cines en transición: será fructífero ver lo que la televisión fue como cine para Christian Metz, a quien Stam dedica su libro, lo que tal vez podría ser la Internet dentro de las nociones de Walter Benjamin sobre el cine y la fotografía, lo que el video ha significado en muchos sentidos para el decolonialismo y los estudios de subalternidad (que Stam apenas si alcanza a mencionar).


    Juan Pepito (Diego Marín, Es-k, & Jorge Iván Henao, El Mocho; 2009)

    Reel Corporación Pasolini en Medellín

    Medellín (Luis Eduardo Loaiza, 2009)

    Tomar el cine en serio tiene que ser la mejor manera de potenciar tanto su utilidad: su futuro, su crecimiento o, más bien, su salud, y para enriquecer al mismo tiempo o iluminar, aligerar la vida por medio de aquello que él nos da sin que lo notemos del todo. Para ello conviene desde ya considerar que cualquier cosa es posible menos que “tengamos la razón”, aunque ciertamente hay que defender hasta cierto debido punto las posturas e intereses propios, y muy seguidamente aclararlos, así sea en función de relativizarlos. En este sentido, la teoría nos debe enseñar a depurar y al mismo tiempo relajar los diálogos: es fundamental la búsqueda y vivencia de un intercambio de sentidos en cuanto esfuerzo por seguridades, acuerdos o entendimientos muy difíciles de establecer. Pasados 15 años de la publicación del libro de Stam, aquí seguimos, en Medellín y Colombia, muy en pañales con respecto al conocimiento o aceptación de las posibilidades del cine, y el peligro es que la teoría nos dé la ilusión de saberlo todo. Stam la llega a asimilar a la coca o el basuco, porque puede volverlo a uno un parlanchín urgido de definir en una parrafada lo que requiere de tardes, de jornadas demoradas, descansadas, y sobre todo lo más desprendidas que sea posible del reconocimiento personal (algo difícil en cuanto esto se ha vuelto tu oficio).

    Poetic Justice (Frampton, 1972)

    Madera Salvaje, como consecuencia fundamental, no cesará en el empeño por encarnar el cine de una manera tan abierta, pero igualmente determinada y enfocada, que pueda comenzar a destapar nuestras heridas infectadas para lavarlas y sanarnos, aun así no seamos nosotros quienes lo hagamos necesariamente. Debates sobre lo que nuestra ciudad y nuestro país niega de sí mismo, tanto en sus crímenes como en los complejos valores humanos que se aparejan con estos crímenes, y sobre todo lo que la hechura del cine implica para ello como complicidad o derivación pervertida de narcisismos depredadores, aunque igualmente explicables, estarán a la orden del día, como un asunto político en lo mayoritario y en lo gremial, pero dirigido hacia un avivamiento espiritual del medio y de la sociedad como parte de nuestra propuesta de ecologismo desapegado o espiritual, dentro de la cual quien esto escribe asume a modo personal, o al menos no descarta e incluso propone, sin escándalo, la llegada necesidad y bondad de nuestra muerte, la periódica o inducida de todos, o bien la de nuestras ausencias o aquietamientos en más de un sentido, así como, dado el caso, llegará a proponer para un planeta inviable purgas humanas al modo de los sacrificios sagrados y ahora ojalá amorosos, en lugar de las lamentables, perniciosas, tristísimas miopías de enemigos inventados entre nuestros reales hermanos o mortales iguales.


    La luz (Yeelen, Cissé, 1987)

    "En sus intentos de forjar un lenguaje liberador, las tradiciones alternativas bebían de fenómenos para-modernos como la religión popular y los rituales mágicos. En algunas películas africanas recientes como La luz (Yeleen, 1987), Jitt (1992) y Kasarmu Ce (1991), los espíritus mágicos se convierten en un recurso estético, una vía de ruptura, con frecuencia cómica, de las convenciones lineales de causa y efecto de la poética narrativa aristotélica, una forma de desafío a la gravedad, en ambos sentidos de la palabra, del tiempo cronológico y del espacio literal".

    Robert Stam, "La búsqueda de una estética alternativa", en: Teorías del cine. Una introducción. Traducción: Carles Roché Suárez. Barcelona: Paidós, 2001, p. 189

    A partir del 11 de enero empezaremos a publicar cada domingo las guías y resúmenes de nuestro seminario, en quince sesiones, Teoría(s)!: las 7 vidas del cine, a lo cual seguirán las piezas correspondientes de nuestros seminarios de historia del cine latinoamericano. Con esto, por supuesto, no pretendemos, pues es imposible, sustituir las clases asistenciales, pero sí difundir, potenciar y socializar (con la bibliografía esencial) las bases y líneas de un estudio que, estamos seguros, es cada vez más importante, necesario y útil para nuestra humanidad. El cine nos gusta a todos, nos encanta, nos hechiza, y sobre todo engaña y domina al que le teme o lo rehuye o dice despreciarlo. Al mismo tiempo, estos seminarios, organizados por Ojo Mágico Productora Audiovisual, y nuestra conferencia sobre posverdad y paranoia en el documental contemporáneo (llamada “La ignorancia total, la persuasión de lo visible y el periplo de los tristes cuerpos”), están a la orden o quedan planteados para toda institución o programa que se interese en ellos. El contacto es omagicoaudiovisual@gmail.com

    FELIZ Y GRATIFICANTE 2015

    TEORÍA[s] !
    LAS 7 VIDAS DEL CINE
    Caminos, extravíos, resistencia, en el blog Madera Salvaje
    PROGRAMA:


    Cristopher McKenney
    Foto: http://beautifuldecay.com/tag/christopher-mckenney/


    1. ENERO 11
    Antecedentes. Las artes desde la antigüedad. Constantes del problema de la estética en la historia del cine.
    1. ENERO 18
    Los contextos del cine. Colonialismo, capitalismo industrial, realismo literario y teatral, inicio de la comunicación de masas.
    1. ENERO 25
    Las primeras reacciones al invento del cine. Moral y costumbres. Búsqueda de la esencia. ¿Es el cine un arte (y en qué sentido)? Griffith, surgimiento de un nuevo lenguaje.
    1. FEBRERO 1
    Montaje soviético, los formalistas y el influjo posterior de la escuela de Bajtín: Aparición de la teoría cinematográfica. El cine como sistema y ruptura de las convenciones.
    1. FEBRERO 8
    Vanguardias y llegada del sonoro: Irracionalidad y progreso. Un arte del sueño. Dimensiones políticas de la trasgresión formal. Nuevas discusiones en torno a realismo y convencionalismo. Rudolf Anrheim, Béla Bálász.
    1. FEBRERO 15
    La escuela de Francfort y el cine como arte de las masas. Aceptación y escepticismo. Walter Benjamin, Theodor Adorno, Max Horkheimer, Siegfried Kracauer.
    1. FEBRERO 22
    El realismo cinematográfico y la teoría de autor, un dogma: nacimiento del cine moderno. De Bazin y Zavattini a Truffaut y Andrew Sarris.
    1. MARZO 1
    El Tercer Cine y el cine-guerrilla. Rocha y el Cinema Novo, Godard y el grupo Dziga Vertov, el Nuevo Cine Latinoamericano. Mayo del 68. La ideología y el combate a la ideología.
    1. MARZO 8
    Estructuralismo y narratología [1]. La semiótica en el cine. Saussure, Lévi Strauss, Christian Metz y la noción de lenguaje cinematográfico.
    1. MARZO 15
    Estructuralismo y narratología [2]. El texto clásico al banquillo. Althusser y Baudry, Burch y Bordwell. Resurgen Brecht y Bajtín.
    1. MARZO 22 [en Semana Santa]
    Estructuralismo y narratología [3]. El debate sobre los géneros y la muerte del autor. De Foucault y Barthes a Wright, Naremore, Altman, Neale (auteur-structuralism).
    1. ABRIL 5  [en Semana Santa]
    Psicoanálisis y feminismo. Lacan como nuevo paradigma. Los efectos-sujeto. La teoría de la recepción y el espectador. El feminismo como deconstrucción y teoría plural (tránsitos del feminismo).
    1. ABRIL 12
    Los estudios culturales en la posmodernidad. Multiculturalismo, poscolonialismo, raza y representación. Estudios de subalternidad.
    1. ABRIL 19
    Gilles Deleuze: la ruptura de la imagen-tiempo.
    1. ABRIL 26
    Hibridaciones en la era digital: intertextualidad, ironía. Ficción y política / ficción y realidad: el documental de creación y la putrefacción de Hollywood.

    INTENSIDAD HORARIA
    4 hrs x clase

    METODOLOGÍA
    Clases magistrales, puesta en común, ejemplos ilustrados, presentación de películas completas.

    HONORARIOS DEL PROFESOR
    Por acordar